Revista GLOBAL

Los resultados de las elecciones congresuales 2010

by Dilenia Medina
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Para la ciencia política y la sociología electoral, los partidos políticos son el mecanismo imprescindible de mediación entre las demandas sociales y las instituciones. Constituyen el elemento de vinculación entre individuos, organizaciones sociales e instituciones. En tal sentido, el estudio de los partidos se denomina estasiología;1 este se dedica a analizar la crisis de las organizaciones tradicionales, la aparición de nuevos partidos o movimientos electorales y la desaparición de otros. Otro elemento a considerar es la proliferación de partidos: a partir de esta se percibe que el sustento que brindan los votantes es más volátil, condición que puede fluctuar de una elección a otra, manifestándose la fragilidad de los partidos. Las herramientas utilizadas para este análisis incluyen la concentración del voto, el número efectivo de partidos y el índice de fragmentación.

Concentración del voto 

El indicador de concentración del voto se utiliza para medir los dos partidos más votados. En tal sentido, Anduiza y Agusti (2009) expresan: “La concentración del voto es el porcentaje del total de votos sumados que suman los dos partidos más votados. Cuando los dos partidos más votados concentran todos los votos, el nivel de concentración alcanza el máximo (100.00%). Cuando el voto se distribuye entre muchos partidos (por ejemplo 100) que consiguen aproximadamente el mismo apoyo (un 1%) el nivel de concentración alcanzaría el mínimo (un 2%)”. En este caso, en el cuadro siguiente se observan: a) el porcentaje de votos obtenidos por los dos partidos más votados en las elecciones legislativas, incluyendo todas las circunscripciones, b) el porcentaje de escaños obtenidos por los dos partidos más votados en el Congreso y, c) el porcentaje de votos obtenidos por el tercer y cuarto partidos más votados en las elecciones legislativas, incluyendo todas las circunscripciones. Según Anduzia y Agusti (2009): Concentración = % voto A + % voto B siendo A+B los dos partidos más votados.

La concentración del voto en las elecciones de los periodos presentados confirma el bipartidismo en el país. En 2010, el porcentaje de votos obtenidos por los dos partidos más votados en las elecciones legislativas, incluyendo todas las circunscripciones, es de 80.15%. Es relevante que en las elecciones de 1978, el porcentaje de escaños obtenidos por los dos partidos más votados en el Congreso alcanzara el máximo, el 100%. Este caso se interpreta como atípico, porque se produce un cambio en el proceso democrático.2 Sin embargo, los porcentajes expresan oscilaciones. Llama la atención que en 1982 y 2010 se alcanzan los porcentajes más altos sin llegar al máximo (100%). En estos casos se muestra una polarización entre los dos partidos mayoritarios: Partido Revolucionario Dominicano (prd) y Partido de la Liberación Dominicana (pld). Lo anterior implica que el porcentaje de votos obtenidos por los partidos tercero y cuarto más votados en las elecciones legislativas, incluyendo todas las circunscripciones, en 1978 fue de 0%. En 1990, los partidos que ocuparon el tercer y cuarto lugar adquirieron el porcentaje más alto, 30.51%. En el 2010 este significó un 7.56%.

El número efectivo de partidos (nep) y el índice de fragmentación (Rae)

El nep se utiliza para comparar los sistemas electorales de diferentes países. En este caso se recurrió a su aplicación para establecer el número de partidos del país y la fragmentación del sistema electoral. Para la medición de este último se utilizó el índice de fragmentación de Rae (1971). La medida permite establecer la vinculación entre el número de partidos y su tamaño. Este índice es aplicable en dos vertientes: a) el campo electoral y b) el parlamentario.3 A tal fin, Rae ideó la siguiente fórmula: F = 1 – (A2 + B2 + C2 + …. + n2) Esta fórmula se desglosa del siguiente modo: A, B, C,… etcétera, representan los porcentajes (calculados sobre 1) de la cantidad de votos o escaños alcanzados por cada partido. A la suma resultante se le resta 1. Esta operación genera “un índice cuyo rango varía entre 0 (situación hipotética que indicaría que todos los votantes se inclinarían por el mismo partido, o que todos los escaños pertenecen a un partido) y 1 (cuyo significado sería el inverso)”. (Reniu, 2001). Concerniente al sistema electoral dominicano, respecto a las elecciones congresuales de 2010, tomando en cuenta sólo el número de escaños, el nep reafirma el bipartidismo. Este fenómeno se ilustra con los cuadros presentados en el desarrollo del trabajo. En 1990, la fragmentación y el nep mostraron índices de 0.67 y 3.06, respectivamente para los diputados. En tal sentido, para ese mismo año, los senadores presentaron índices de 0.55 en la fragmentación y 2.23 en el nep. En el 2010, al analizar la Cámara de Diputados, la fragmentación fue de 0.50, mientras que en la Cámara de Senadores fue de 0.06. Asimismo, el nep para los diputados fue de 2.01 y para los senadores 1.06. Al comparar el 2010 con el 2006, se observa que en la fragmentación las variaciones arrojaron una disminución de 0.08 y 0.42 para los diputados y senadores respectivamente. De igual manera, la diferencia en el nep para estos fue de 0.37 y 0.85 respectivamente. En tal sentido, para los diputados esta diferencia no fue significativa, ya que se mantienen los escaños entre los dos partidos. Sin embargo, en el Senado existe una variación significativa. Esto es así porque pasó de una concentración bipartidaria a un unipartidismo (Sartori, 1992).

Competitividad legislativa 

De acuerdo a Ocaña y Oñate (1999, p. 236): “La competitividad manifiesta el grado de rivalidad entre los principales partidos y puede, así, ser adecuadamente medida por la proximidad de sus respectivos resultados”. Esta medida significa la diferencia entre los partidos que obtuvieron mayor cantidad de escaños en el Congreso. Hay que agregar que hay competitividad nula cuando el índice es de un 100%. En las elecciones de 2010, el índice de competitividad para los diputados y senadores fue de 16.39% y 93.75%, respectivamente. Esto explica que en la Cámara de Diputados se manifestó mayor competitividad que en la del Senado. En 2006, los índices de competitividad fueron de 20.22% y 50.00% para cada una, respectivamente. En comparación con 2010, esto significa que el Senado expresó mayor competitividad. En tanto que los diputados disminuyeron su competitividad. 

Totales nacionales por partidos a nivel congresual con alianzas en las elecciones de 2010

El análisis se sustenta con los datos del nivel congresual aportados por la jce en base a la boleta A. En los resultados presentados el Partido de la Liberación Dominicana (pld) aparece como el más aventajado, frente a su principal contendiente, el Partido Revolucionario Dominicano (prd), en las 32 provincias del territorio nacional. Las alianzas constituyen un factor determinante en los procesos electorales. EL pld con sus aliados, en términos relativos alcanzó el 41% de las votaciones, en tanto el prd consiguió el 38.44%. El porcentaje alcanzado por el pld le permitió la victoria electoral. Las alianzas como estrategia política de esta organización, le aportaron resultados positivos favoreciéndolo con 31 senadurías de las 32 existentes. Según los datos citados, sin alianzas, el pld resultó ganador a nivel congresual en 19 provincias, el prd en 12 y el prsc en una. Es relevante que el pld y el prsc no fueron aliados en La Altagracia y La Romana, no obstante, el pld mantiene su fortaleza en esta última provincia. Las alianzas constituyen un factor tradicional por la gran cantidad de partidos pequeños que adquieren importancia. Aunque su participación es muy débil, se muestra un camino de doble vía: a) por un lado, los partidos mayoritarios del sistema político, realizan las coaliciones que entienden coyunturalmente necesarias para su ascenso o mantenimiento en el poder, y b) los partidos pequeños necesitan aliarse para mantener la legalidad dentro del sistema electoral. Al observar los resultados se muestra un dato relevante: en la mayoría de las provincias, el pld se alza con la victoria con más del 50%. Con excepción de La Altagracia (37.59%), La Romana (48.97%) y en Pedernales (48.16%). Los mayores porcentajes el pld los alcanza en la zona sur, catalogada como una de las más deprimidas del país, específicamente en Independencia (66.97%) y Elías Piña (60.06%). Respecto al prd, alcanzó los mayores porcientos en San José de Ocoa (49.24%) y Dajabón (49.11%). El menor porcentaje lo obtiene en Monseñor Nouel (7.77%). Es importante señalar que esta organización perdió bastiones tradicionales como Azua y Ocoa. El gráfico tres presenta el posicionamiento de cada partido en términos congresuales en las elecciones de mayo del 2010. Es de notar la gran fuerza que muestran los dos partidos mayoritarios del sistema político dominicano. Aun así, siempre son necesarias las alianzas con los partidos pequeños, para poder salir airosos en los procesos electorales. El pld con alianzas, a nivel nacional, obtuvo la mayoría de votos, lo que le posibilita un posicionamiento fuerte frente al prd y mantiene la hegemonía respecto a los demás partidos políticos. En el cuadro 7 se muestra que, sin alianzas, el prd obtuvo mayor cantidad de votos, un 42.78 %, en tanto que el pld tuvo un 38.41%. El prsc sigue siendo la tercera fuerza política, con un 7.12%, sin embargo, su posicionamiento disminuye progresivamente. Por tanto, los conflictos internos lo colocan en una posición de debilidad; se percibe que una recomposición es un difícil proceso. El cuarto lugar corresponde a la udc con un ínfimo 1.52%, lugar que anteriormente ocupaba el bis. Los porcentajes observados muestran la fragmentación partidaria con un número real de 26 partidos. En el nivel municipal sin alianzas, sucede lo contrario que en el congresual. En este aparece el prd con una clara ventaja sobre el pld, el cual perdió algunas plazas importantes en las elecciones del 2010. Nótese la ínfima participación de todos los partidos pequeños y el ligero repunte del prsc. Este último partido fue debilitándose paulatinamente, desde la histórica alianza del año 1996 que facilitó el ascenso al poder del pld. 

Bibliografía 

Alcántara Sáez, M. y Freidenberg, F. (2001): Los partidos políticos en América Latina. Washington, National Democratic Institute. Obtenido el 13 de julio de 2010 en . Anduiza, E., Anduiza Perea, E. y Bosch, A. (2009): Comportamiento político y electoral, España: Editorial Ariel, 3ra. edición. Duverger, M. (1957): Partidos políticos, México: Fondo de Cultura Económico. Junta Central Electoral (2010): Boletines de las elecciones congresuales y municipales 2010, Nivel congresual. Ocaña, F. y Oñate, P. (1999): Índices e indicadores del sistema electoral y del sistema de partidos. En: Reis. Extraído el 15 de julio de 2010 de . Rae, D. (1971): The Political Consequences Of Electoral Laws, Estados Unidos: Yale University Press. Reniu, J.M. (2001): “Fragmentación” (Índice de), en Diccionario crítico de Ciencias Sociales, (Ramón Reyes, director), consultado el 14 de julio de 2010, disponible en . Sartori, G. (1992): Partidos y sistema de partidos: marco para un análisis, España: Alianza Universidad


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