Revista GLOBAL

El dinero digital. La otra cara de esta moneda

por José Rafael Lantigua
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Este año 2022, Coupon Follow, dedicado a dar seguimiento a los códigos de cupón de los minoristas o compradores menores en tiempo real, vía Twitter, para ayudar a los consumidores a ahorrar, realizó un estudio en Estados Unidos que muestra que la generación Z es la más interesada en que las autoridades gubernamentales en todo el mundo regulen el uso de criptomonedas mediante ley, de modo que ellos puedan quedar convencidos de comprar activos digitales. De hecho, una de cada cinco personas que nunca han adquirido criptomonedas ha descargado, por lo menos, una aplicación de Exchange para ver de qué se trata. 

Coupon Follow, utilizando a SurveyMonkey, empresa norteamericana dedicada a crear encuestas en línea, entrevistó a 1,722 personas mayores de 18 años que no habían invertido en criptomonedas. La generación Z, los millennials, la generación X y los baby boomers participaron ampliamente en esta encuesta. De todos ellos, el 42% dijeron que no entendían su valor; el 39% se mostraron dudosos por las fluctuaciones masivas en el valor que han afectado a ciertas criptomonedas; y el 44% vacilaron bajo el entendido de que podría convertirse en una gran estafa. La mayoría de los que creyeron esto fueron los baby boomers. Empero, el 18% de los que están dudosos con la moneda digital descargaron aplicaciones para realizar intercambios, aunque nunca terminaron de completar el operativo; el 61% de los encuestados afirmaron que difícilmente adquirirían criptomonedas en el 2022, y apenas un 6% dijeron que lo harían en un futuro cercano. 

Los expertos aseguran que el problema para la comprensión del uso de la moneda digital está en la falta de información, por lo que invitan a leer artículos sobre el tema, hacer consultas en línea, y no depender tanto de rumores y comentarios en las redes de personas sin conocimiento pleno del tema. Raj Kapoor, asesor principal de aCryptoVerse —una empresa que ha levantado un ecosistema de emprendedores en el espacio de blockchain, Metaverso, NFT y criptomonedas—, afirma que «durante años las criptomonedas han parecido la tendencia tecnológica fugaz que la mayoría de la gente podría ignorar con seguridad. Sin embargo, su poder tanto económico como cultural se ha vuelto demasiado grande para pasarlo por alto». 

Pero, en verdad, ¿son realmente seguras? 

Quienes hayan invertido en bitcoins hace dos años, con toda seguridad pudieron haber realizado un buen negocio. En ese momento, la criptomoneda se cotizaba a unos US$8,650. A fines de marzo del 2022, su valor superaba los US$43,172. No hay duda de que estas noticias atraen a muchas personas al mercado de las criptomonedas, por lo que no solamente invierten en bitcoins, sino en otras similares como ethereum, cardano y dogecoin. 

Pero ¿hemos explicado qué son realmente las criptomonedas? Vamos a intentarlo. Las criptomonedas son medios de pago digitales. Se gestionan y comercializan a través de sistemas de pago descentralizados y seguros en internet, sin los controles de los bancos. Esta es la mejor definición y la que más se utiliza para dar a entender de qué trata el asunto. 

A fines del 2021, casi 300 millones de personas utilizaban este tipo de monedas digitales según las estimaciones de la plataforma Crypto.com. Y lo que se vaticina es que el número de inversores podría ir en aumento. Un economista de la Universidad Ludwigshafen, de Alemania, Hartmut Walz, declaró que el afán de incorporarse al mercado de criptomonedas se debe a que «muchos tienen miedo de estar perdiéndose algo y por eso se suman». Un efecto de popularización del tema que podría ir generando cada vez más adeptos. 

Además, es fácil comprar criptomonedas. Agentes financieros las ofrecen en línea. Algunas asociaciones de ahorros quieren que sus clientes puedan hacerlo a través de sus cuentas corrientes. El portal bursátil Emden Research ha dicho que el interés está aumentando y que «las criptomonedas llegaron al mundo financiero clásico y esta clase de activos se ha establecido. Por lo tanto, es necesario y tiene sentido que los bancos clásicos también den el paso». Según Emden, muchos inversores quieren invertir, pero aún no se atreven porque comprarlas y administrarlas es complicado. ¿Qué ha sucedido, pues? 

Que los que han invertido en bitcoins y otras criptomonedas las han comprado en divisas digitales en su mayoría a través de plataformas comerciales para luego transferirlas a sus propias billeteras. Es lo que se conoce como «monedero digital». 

Los propietarios de estos «monederos digitales» están obligados a mantener su clave privada (private key) en lugar seguro. Y esto necesita tiempo y paciencia para entenderlo y configurarlo. Pero con los corredores en línea esto suele ser más fácil, porque solo mediante un clic o una pasada el inversor ya posee un poco de bitcoins o ethereums, que además puede almacenar en un monedero allí mismo. Emden cree que «las criptomonedas son una nueva clase de inversión con potencial, especialmente en lo que respecta al uso de esta tecnología en otros ámbitos». 

Harmut Walz tiene otra concepción. Cree que es «una señal fatal de que cada vez sea más fácil adquirir monedas digitales». Alerta de que las experiencias con esta clase de activos aún son escasas. «Quienes quieren invertir —ha dicho— ignoran que muchas criptomonedas hace ya mucho tiempo que dejaron de existir». Y agrega: «Nadie puede evaluar realmente los riesgos, en particular los pequeños inversores. Incluso las características básicas de la tecnología que hay detrás de las monedas son difíciles de entender». Este experimentado economista financiero alemán advierte que «hay un principio que rige en el tema de la inversión de capital, y es que solo hay que comprar los productos de inversión que cada uno entienda. Solo entonces el inversor sabe con claridad dónde está su dinero. Como no hay valores reales detrás de las monedas digitales, pueden desaparecer del mercado en cualquier momento o ser sustituidas por otras monedas. En tal caso, el dinero invertido se perdería». 

Esta situación es lo que está llevando a varios países a prohibir el comercio de criptodivisas. China, por ejemplo, está tomando medidas contra la propagación de las monedas digitales. «Obtener ganancias con las monedas digitales es una pura cuestión de suerte. Nadie puede prever con antelación cómo se desarrollará el mercado a largo plazo», según ha declarado Walz. 

Alguien ha anotado que un tuit de Elon Musk mueve de inmediato el precio de las criptomonedas, como cuando anunció en el 2021, antes de comprar Twitter el pasado año, que en un futuro sus vehículos Tesla podrían ser adquiridos con criptomonedas. Pero, por otro lado, muchos inversores apuestan por las criptodivisas como moneda de crisis. Lo mismo que ocurre con el oro. Al fin y al cabo, las criptodivisas no están controladas por ningún banco central. En el caso del bitcoin, el número de monedas es limitado, al igual que ocurre con el oro, que no puede extraerse infinitamente de la tierra. Los bancos centrales, en cambio, pueden poner en marcha las máquinas de imprimir a voluntad, lo que puede alimentar la inflación. 

«Las criptomonedas no ofrecen ninguna protección en las fases del mercado caracterizadas por la incertidumbre, ya que funcionan como una clase de activos de alto riesgo y suelen abandonarse a toda prisa cuando surge la incertidumbre», según Emden Research. «La narrativa del “refugio seguro” sigue siendo un mito». Por eso, Emden pide precaución a la hora de invertir. «El riesgo de impago es mucho mayor que en la renta variable. Así que los inversores también deben esperar una pérdida total», subraya. Emden plantea otra alternativa: no desaconseja por completo las criptomonedas porque, según afirma, depende del riesgo que se quiera y se pueda asumir. Por tanto, si se compran ciberdivisas, es importante invertir en ellas solo una parte de los ahorros. También, evitar invertir en una sola moneda, según los consejos de Emden. “Hay que comprar varias monedas para minimizar el riesgo de impago. Por encima de todo, los inversores no deben apostar a corto plazo, sino que deben mantener la inversión a largo plazo», concluye. 

¿Cómo fue el mercado de las criptodivisas en el 2022? 

El mercado de las criptomonedas parece estar estancado desde mediados del 2022 y algunos especialistas dicen que ha tocado fondo. 

Empero, Whitney Tilson, administradora de fondos de cobertura en Estados Unidos, declaró que era hora de salir de las criptomonedas y esperar «para volver a unirse al juego». Agregó: «Es imposible valorar la criptodivisas, porque es un activo muy especulativo y ahora el impulso de los precios está completamente en la dirección equivocada». La señora Tilson cree que las condiciones macroeconómicas han empeorado, lastradas por obstáculos en la cadena de suministro y la guerra de Rusia y Ucrania. 

Para julio del 2022, las principales criptomonedas seguían a la baja, siendo el bitcoin la que peor repercusión ha logrado, situándose su valor por debajo de los US$25,000, su nivel más bajo en 18 meses. Los inversores escaparon de los activos ante la caída de los mercados mundiales. Recordemos que a mediados de junio la Reserva Federal Estadounidense (FED) subió las tasas de interés un 0.75%, lo cual situó los tipos de interés en un rango del 1.5% y 1.75%, permitiendo que los mercados de América Latina reaccionaran positivamente y las monedas de Chile, Brasil, México y Colombia se apreciaran frente al dólar. El bitcoin, que es la criptodivisa más popular en el mundo, se cayó́ entonces alrededor del 10%, hasta quedarse en US$24,692 en las transacciones de Londres. En total, para noviembre del 2022, el bitcoin se había desplomado cerca de un 65%. 

¿Hay paraísos de criptomonedas? 

Según reseñó The New York Times en octubre pasado, Portugal es el paraíso de la moneda digital. Existe allí un bar de bitcoins llamado Bam Bam Beach, en una playa situada al suroeste de ese país. Allí se comercializa la criptomoneda mientras una bandera amarilla, símbolo del bitcoin, ondea en el lugar. «La gente siempre duda sobre cuándo comprar y cuándo vender. 

Eso lo resolvemos al entrarle al cien por ciento», declara Didi Taihuttu, un inversionista holandés que se mudó́ a Portugal y es dueño del Bam Bam. 

En el verano del año pasado, las criptomonedas como el bitcoin y el ether se desplomaron. El banco experimental Celsius Network, dedicado a este negocio, se declaró́ en quiebra. El desplome perjudicó a miles de inversionistas. El precio del bitcoin, que alcanzó su nivel máximo de más de US$68,000 en el 2021, estaba todavía a fines del 2022 un 70% por debajo de esa suma. Aun así, en este edén portugués de la criptomoneda, la confianza en la misma sigue sin menguar. 

Otros centros de criptomonedas son Puerto Rico y Chipre. También, Italia y Francia. Pero nada como Portugal, donde existen las «familias cripto», que son aquellas que han adquirido sus residencias con criptomonedas. Tiendas y restaurantes aceptan el bitcoin como medio de pago. Y Lisboa, la capital lusa, se ha convertido en un centro para start-ups. «Portugal es el Valle del Silicio del bitcoin, porque posee todos los ingredientes», afirma el dueño del Bam Bam Beach. 

Pero, por igual, otros países están construyendo sus propios paraísos de criptodivisas. Nigeria, por ejemplo, donde más de un 32% de la población posee bitcoins u otras de las monedas digitales. Venezuela figura como un «punto caliente» en las transacciones con bitcoins. Pero los 15 países del mundo donde el desarrollo del dinero digital ha tenido mayor auge y crecimiento son:
1) Japón, donde se calcula que más de un millón de japoneses utilizan cualquier tipo de divisa digital, y las transacciones son legales.
2) Estados Unidos, que posee 2,455 cajeros automáticos criptográficos y un 26% de la población invierte en bitcoins y otras divisas de este tipo.
3) Corea del Sur posee 620 grandes centros comerciales donde se permiten las transacciones con criptomonedas.
4) Italia tiene un 15.3% de su población que se maneja con bitcoins.
5) Los Países Bajos tiene un 23% y es el único país que posee comunidades BTC, o bitcoin.
6) Reino Unido realiza un 11% de sus transacciones totales y posee 210 cajeros.
7) Suecia es uno de los países que experimenta más crecimiento en el sector.
8) Rusia tiene solo un 16% de su población, pero ya ha instalado 48 cajeros automáticos.
9) Brasil es otro de los países donde, como los demás, las transacciones con criptodivisas son legales, y numerosas tiendas, restaurantes y negocios diversos aceptan cualquiera de las monedas digitales.
10) Sudáfrica admite bitcoins en todas las empresas.
11) Vietnam tiene ya el 21% de su población que paga y compra con criptomonedas.
12) Filipinas alcanza el 20%.
13) Turquía llega al 16%.
14) Perú ya tiene un 15%.
15) El Salvador se transformó́ en el primer país del mundo en declarar el bitcoin como una moneda de circulación totalmente legal, con el mismo estándar que el colón, que es la moneda local. 

En lo que respecta a los países europeos, Suiza y Grecia están también entre los primeros del mundo en este campo. 

En total, 64 países ya aceptan la moneda digital, aunque algunos no alientan las transacciones, incluso tienden a advertir de sus riesgos. Un total de 16 países aceptan las transacciones, pero a través de los bancos comerciales, como Canadá, Colombia y Ecuador. Y hay otros, como Arabia Saudita, que no las admiten como instrumento de pago. Finalmente, siete países no aceptan las criptodivisas y las prohíben totalmente: Argelia, Bolivia, China, Egipto, Kosovo, Marruecos y Nepal. En la República Dominicana no existe ninguna disposición legal que acepte o rechace las criptomonedas. Se diría que este es uno de esos pocos países que permanecen en un limbo al respecto. Empero, operan varios exchanges en el territorio dominicano, sin impedimento alguno. Y se han instalado 11 cajeros automáticos que permiten comprar y vender bitcoins. Las autoridades monetarias han advertido que no hay inconvenientes en realizar estas operaciones, aunque ha llamado la atención sobre sus riesgos. Existen empresas dedicadas a la compra, venta y envío de monedas digitales de forma abierta y sin restricciones, en Santo Domingo, Punta Cana y Bávaro. La primera vez que el Banco Central de la República Dominicana se refirió al tema fue mediante un comunicado del 28 de junio del 2017. El 30 de septiembre del año pasado (2022) emitió un comunicado afirmando que esas monedas no son de curso legal, por lo que no cuentan con su respaldo para uso y comercialización. 

El presente resumen informativo se ha elaborado en base a lecturas de unos diez medios escritos y digitales de Estados Unidos, Europa y América Latina. Se han consultado fuentes directas, como economistas, ingenieros de sistemas y especialistas en moneda digital, además de los informes mundiales de empresas vinculadas al auge y desarrollo de las criptomonedas. 

Apéndice necesario , La otra tremenda cara: el estallido de las criptomonedas 

Casi a finales del pasado año 2022, se originó una crisis global en el mundo de las criptomonedas. Este sector, que venía acumulando diversos problemas de manejo, perdió más de 600,000 millones de dólares en tan solo 30 días, a juicio de expertos «uno de los mayores espasmos desde que se pusieran en marcha las divisas digitales». 

El desplome de terra, una moneda que aspiraba a competir y compararse con el dólar, y que atrajo a millares de jóvenes en el mundo, ha sido una de las causas principales de la crisis. De pronto, el bitcoin perdió la mitad de su valor, aumentando a un 65% su pérdida acumulada del año recién pasado. Los inversores huyeron despavoridos. La criptocrash —como se denominó́ la crisis— ha creado un mar de dudas sobre su eficacia, aunque otros muchos entienden que se trata de un «proceso normal» en la historia del bitcoin y la moneda digital. Estos mismos son los que afirman, a rotundidad, que la tecnología sigue siendo la apuesta del futuro. 

Expertos consultados han afirmado que están muy seguros de la eficacia de la blockchain, la cadena de bloques que hace que toda la información no esté centralizada, sino que resida en numerosos sistemas de datos al mismo tiempo. Para otros, la moneda digital tiene fortalezas y debilidades. La ventaja de estas monedas es que carecen de un banco central que las controle, pero también carecen de regulador al que demandar explicaciones. «Del mismo modo que hay dificultad para que las grandes compañías multinacionales paguen impuestos a nivel local, con las criptomonedas pasa lo mismo pero elevado al cubo», explicó en la prensa española uno de los expertos. 

Cada vez son más las voces que dan la alarma sobre estas actuaciones. El Banco Central Europeo, el Banco de España o la Comisión Nacional de Mercados de Valores ya han advertido sobre los peligros asociados a la inversión en criptomonedas. Incluso el Defensor del Pueblo de España ha comenzado a recibir quejas de pequeños inversores que apostaron por las cripto y lo perdieron todo. 

«La regulación va a ir llegando, pero va mucho más lenta de lo que cabría esperar», consideró otro especialista en el tema que es opositor a las cripto. «La Reserva Federal lo ha advertido recientemente: la inversión en criptoactivos se ha extendido como una mancha de aceite en el inversor minorista, en el de a pie de calle. Y no hablamos de grandes gestores de fondos con pérdidas. Hablamos de padres de familia y gente joven que han perdido todos sus ahorros», subraya el analista de Afi. 

El terremoto 

Las réplicas del enorme terremoto que sufrió el sector de las criptomonedas siguen teniendo repercusiones. 

Los precios de las monedas digitales siguieron cayendo a medida que la crisis se profundizaba. Al ethereum, la segunda criptomoneda más valiosa del mundo, no le va mucho mejor que al bitcoin. A fines de noviembre llegó a cotizar a unos US$1,075 tras haberse hundido más de un 20%, según datos de CoinDesk. El desplome se produce mientras los inversores siguen lidiando con el impresionante colapso de FTX, uno de los mayores y más poderosos actores de la industria. El colapso de FTX ha afectado también a dos brokers importantes: Gemini y Genesis. Este último tenía exposición de capital en FTX y se dice que está a punto de quebrar. Han suspendido los retiros para que no les provoque un problema de liquidez. El otro broker, Gemini, está muy expuesto con Genesis, por lo que también ha detenido los reembolsos de uno de sus productos. 

El episodio no solo destruyó la confianza en la industria de las criptomonedas, sino que también envalentonó a los reguladores mundiales para ejercer más presión. Algunos de los nombres más importantes del sector dijeron que acogerán con agrado el escrutinio si eso ayuda a restablecer la fe en la industria. 

Hay «mucho riesgo», dijo Changpeng Zhao, que dirige Binance, la mayor bolsa de criptomonedas. «Hemos visto que las cosas se vuelven locas en la industria, así que necesitamos algunas regulaciones, necesitamos hacer esto correctamente», añadió. CZ, como se le conoce, residente en Indonesia, dijo que comparar la actual agitación de las criptomonedas con la crisis financiera mundial del 2008 es «probablemente una analogía precisa». 

Binance había llegado a un acuerdo tentativo de rescate con FTX a mediados de noviembre, pero esa transacción casi inmediatamente se vino abajo. FTX ha continuado su espiral descendente tras declararse en quiebra el 18 de noviembre pasado. Otro gran nombre de la industria también ha admitido haber manejado mal los fondos, asustando aún más a los inversores. 

FTX trasladó su sede de Hong Kong a las Bahamas el año pasado, y su ex-CEO, Sam Bankman-Fried, la calificó en su momento como «uno de los pocos lugares en los que se ha establecido un marco global para las criptomonedas». Las autoridades de las Bahamas declararon en noviembre que estaban investigando posibles causas sobre la caída de la empresa. 

Bankman-Fried, de 30 años y fundador de la empresa de intercambio, era una de las caras de la industria de las criptomonedas, y llegó a amasar una fortuna de US$25,000 millones que ya se ha desvanecido. Se le consideraba el caballero blanco del mundo de las criptomonedas, ya que había intervenido anteriormente para rescatar a empresas en dificultades tras el colapso de la stablecoin terra USD en mayo. 

FTX, respaldada por inversores de élite como Black Rock y Sequoia Capital, se convirtió rápidamente en una de las mayores bolsas de criptomonedas del mundo. Su colapso estuvo precedido por la decisión de prestar miles de millones de dólares en activos de clientes para financiar apuestas arriesgadas de Alameda, el fondo de cobertura de criptomonedas de Bankman-Fried, según informó en su momento The Wall Street Journal

La plataforma, mientras tanto, terminó el 2022 con una gran crisis de desconfianza y la posibilidad de que si renace en el futuro inmediato deberá ser con normas y reglas de juego bien claras. 


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